“600 millones de razones para preocuparse en Santa Cruz”
Mientras ajusta salarios, frena respuestas y pide “esfuerzo” a los santacruceños, el gobierno de Claudio Vidal avanza con un proyecto para endeudar a la provincia por hasta 600 millones de dólares.
13 de Mayo de 2026
La excusa: obras de infraestructura, agua, energía y refinanciación de pasivos. La pregunta es otra: ¿quién va a pagar esa fiesta financiera y con qué garantías?
El anuncio llega después de la sintonía política cada vez más evidente entre Vidal y Javier Milei, en medio de reuniones con gobernadores y negociaciones donde Nación empuja a las provincias a tomar deuda para sobrevivir al ajuste.
La receta es conocida: menos Estado nacional, más crédito, más hipoteca futura.
Santa Cruz ya conoce esta película. Los famosos fondos petroleros millonarios terminaron envueltos en oscuridad, polémica y sospechas. Décadas después, casi no quedó nada y nadie explicó demasiado.
Ahora quieren volver a abrir la puerta del endeudamiento externo en una provincia que todavía no puede resolver problemas básicos.
Hablan del acueducto como bandera política, una obra histórica y necesaria, pero cuyo costo real supera ampliamente esos 600 millones de dólares. O sea: ni siquiera alcanza para terminar el relato que están vendiendo.
El espejo de Chubut debería ser suficiente advertencia. Años de créditos, adelantos y compromisos terminaron en una provincia asfixiada, con conflictos permanentes, salarios escalonados y crisis social. Pero en Santa Cruz parecen dispuestos a repetir el mismo camino: deuda hoy, problema mañana.
Porque cuando un gobierno empieza a comprometer regalías, recursos futuros y financiamiento internacional en medio de una crisis económica, ya no está pensando en la próxima generación. Está pensando en la próxima elección.
Y mientras Vidal habla de “dejar atrás la dependencia”, la provincia vuelve a depender de la deuda.
